jueves, 10 de mayo de 2012

HOLOCAUSTO Y EDUCACIÓN




Basta escribir en Google “holo” para que la palabra HOLOCAUSTO devuelva aproximadamente 2 millones de resultados. Si a esa palabra se le añade “y” automáticamente aparecerá en primer lugar HOLOCAUSTO Y EDUCACIÓN muy por delante de la siguiente entrada “holocausto y la cultura de masas”. El maridaje “Holocausto y Educación”¿causalidad o simple casualidad?.

En los últimos años, películas como El niño del pijama a rayas (2008) o Malditos bastardos (2009), pueden presentar una visión demasiado edulcorada para los jóvenes sobre lo que vino en llamarse la Solución final durante la segunda guerra mundial y que tiene su origen en un aberrante planteamiento de supremacía racial muchos años antes.


Al igual que las películas de “indios y vaqueros”, los llamados western, son ya un clásico donde casi nadie ve reflejada en ellas una historia de exterminio de poblaciones indígenas de Norteamérica y posterior colonización inglesa de vastos territorios durante el siglo XIX, produce cierta intranquilidad pensar que algo parecido pudiese ocurrir con esta realidad y que “películas sobre nazis y judíos”, se convirtiesen con el paso del tiempo en un clásico de sobremesa.


Casi setenta años después de que el horror de los horrores se hiciera público al mundo, el Holocausto tiene una vigencia no solo moral e histórica sino didáctica y pedagógica a la hora de trabajar con los jóvenes de hoy en día lo que ha supuesto para la humanidad. Palabras como antisemitismo, supremacía racial, Solución final, Shoah u Holocausto deben mantener su significado para que permanezcan vivas en las futuras generaciones con el fin de que hechos así no vuelvan a darse en la raza humana.


Visitar con veinte años el campo de concentración de Auschwitz en Polonia, dejó en mí una profunda huella sobre lo que puede llegar a ser y hacer el hombre. Años después, la visita al museo de la Shoah de París, me inspiraría a escribir un relato para jóvenes que titulé La Costura delAlmaPosteriormente la visita del primer gueto judío del mundo en Venecia, que data de 1516, el gueto de Roma y asistir a unas charlas organizadas por la UNRWA me hicieron caer en la cuenta de la importancia que esas realidades históricas tienen hoy en día para trabajar con alumnos lo que he decidido llamar la aceptación del diferente, como principio básico de la convivencia en las sociedades democráticas.


Cuando el terrorismo yihadista, los disturbios raciales y los intensos flujos migratorios que Europa presencia en los últimos años, ocupan nuestra actualidad en los albores del sigo XXI, el volver la vista a la  historia de nuestro continente puede prevenir la tentación de buscar en ciertos grupos étnicos, políticos o culturales la causa de los males de nuestro mundo. Esa demonización de ciertos colectivos, absurda aún más si cabe en un mundo totalmente globalizado, fue uno de los catalizadores que acabaría estallando en lo que ha pasado a la historia como el Holocausto, un fenómeno sin precedentes en la historia de la humanidad. Algunos recursos para enriquecer el conocimiento de los educadores de todo el mundo, y proveerles de propuestas pedagógicas y herramientas adecuadas a las diferentes edades, para la enseñanza de este tan difícil tema son: